¿Qué es el céntimo verde?

¿Qué es el céntimo verde?

El céntimo verde es el nombre cotidiano que se da al Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, aplicable a las gasolinas y gasóleos y, con mayor relevancia para el sector eléctrico, al gas natural. 

Esta figura, aprobada por la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales fue modificada en primer lugar por la Ley 15/2012 de medidas fiscales para la sostenibilidad energética y posteriormente por el Real Decreto Ley 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores.

En la forma que estuvo vigente desde 2012 este impuesto ha permitido unos sustanciales ingresos al sector eléctrico procedentes de generación eléctrica mediante gas natural y del consumo final de este combustible. Por ejemplo, en 2017 se recaudaron por esta vía unos 560 millones de euros (según la previsión de cierre de la CNMC incluida en el en el informe sobre la propuesta de orden de peajes de 2018 ref. IPN/CNMC/045/17).

Generación eléctrica y céntimo verde 

Sin embargo, a finales de 2018 el RD-Ley 15/2018 modificó la configuración del céntimo verde introduciendo una exención a «la producción de electricidad en centrales eléctricas o a la producción de electricidad o a la cogeneración de electricidad y de calor en centrales combinadas». Es decir, que desde finales de 2018 a las centrales de ciclo combinado y las centrales de cogeneración de gas natural no están obligadas al pago de este impuesto. 

La justificación del Real Decreto fue que las centrales de ciclo combinado trasladan este impuesto en sus ofertas al mercado por lo que la exención “permitirá eliminar el efecto multiplicador” sobre los precios del mercado mayorista, moderando así su evolución alcista, uno de los objetivos de la norma. 

Hay que destacar que esta exención no se ha hecho extensiva a las centrales térmicas de carbón, que han continuado afrontando el pago del impuesto especial de este combustible. Para 2019 la CNMC espera que el impuesto especial del carbón contribuya con unos 280 millones de euros al sistema eléctrico (según la previsión de la CNMC incluida en el informe sobre la propuesta de orden de peajes de 2019, INF/DE/097/18). 

¿Por qué es importante la fiscalidad de la energía?

El principal objetivo de los impuestos es financiar el gasto público, en el caso de los impuestos especiales de hidrocarburos y de carbón, los costes del sistema eléctrico. 

Sin embargo, la fiscalidad puede usarse también para incentivar o penalizar las decisiones de los agentes para orientarles en un sentido u otro. Por ello, la fiscalidad de la energía se considera un aspecto clave de la transición energética, porque puede contribuir a la sustitución progresiva de los combustibles fósiles por energías renovables o a la electrificación, por poner dos ejemplos. 

Mediante los impuestos se pueden internalizar los costes medioambientales de los diferentes vectores energéticos en su precio, permitiendo a los agentes observar el impacto ambiental que genera su toma de decisiones de consumo o de producción. 

Esto se conoce como seguir el principio de “quien contamina paga”, que junto a los de no-discriminación o neutralidad tecnológica, deben ser la base de la fiscalidad energética.

Autor: Equipo de Regulación de Viesgo