Pero ¿qué es eso de la digitalización?

¿Sabías que en el siglo XIX hubo más cambios que en los 900 años previos? Y ¿qué en la primera mitad del siglo XX se produjeron más cambios que en todo el siglo anterior? ¿Qué a finales del siglo XX el cambio de paradigma sucedía cada década? La pregunta es, ¿qué está sucediendo en la actualidad donde el cambio protagoniza nuestra actividad y vida diaria? Pues hoy nos encontramos en un mundo dominado por la velocidad, con un concepto clave que predomina sobre todos los demás: “transformación digital”. La digitalización nos indica que no estamos en una época de cambio, sino que estamos ante un cambio de época.

Veamos un ejemplo cotidiano de nuestro día a día que puede ayudarnos a explicar muy bien de qué estamos hablando. Todos hemos comprado alguna vez un periódico, ¿no? Para leerlo teníamos que salir a la calle, acercarnos a un quiosco y pagar 1 euro o 1 euro y medio, para poder ver noticias que se habían escrito el día anterior, con noticias que yo no había elegido, y en un formato que no es medioambientalmente sostenible. Frente a esto surge la “digitalización del periódico”, leo el periódico dónde quiero y como quiero (por la mañana, en el autobús…), las noticias que recibo son en tiempo real, son las que a mí me interesan, además las puedo leer o las puedo ver en formato video, y en diferentes dispositivos siempre que tenga conexión a Internet… Y todo esto “gratis”. ¿Quién da más?

Pues bien, nos guste o no estamos viviendo una revolución, un periodo de cambios muy rápidos de disrupción en todos y cada uno de los negocios, donde existe una megatendencia que domina sobre todas las demás y que viene para quedarse, hablamos del cambio tecnológico exponencial. Este cambio en la tecnología se traduce en cuatro elementos fundamentales: la Inteligencia Artificial, el Big Data, el Internet de las Cosas y la Realidad Virtual. Aspectos que están transformando por completo nuestro mundo, la forma en la que nos relacionamos e incluso, la forma de trabajar.

Y dentro de todo esto, ¿dónde quedamos las personas? Hoy más que nunca el talento y su gestión son claves. El apellido digital que le ponemos a dicho talento no es más que la facilidad con la que un profesional se desenvuelve y trabaja en el mundo digital. Por eso, desde Viesgo llevamos ya dos años trabajando en nuestro proyecto Milenial de Transformación Digital, en el que definimos y fomentamos un cambio cultural basado en cuatro actitudes que consideramos clave como son: la agilidad, la sencillez, la colaboración y la conectividad. Y es que la transformación digital va mucho más allá del uso de las nuevas tecnologías. Estas deben ser un medio para fomentar ese cambio, pero nunca un fin en sí mismas. La transformación digital implica un cambio de mentalidad en la cultura de la empresa y ello se traduce en formación adaptada a esas nuevas necesidades de mercado, lo que sitúa a las personas en el centro de este reto. En un mundo tan conectado, la innovación y la formación continua de los empleados, será vital para adaptarnos y ser competitivos en esta época de constantes cambios.

José Ignacio Martínez Patiño, RRHH Viesgo