¿Cómo luchar contra el cambio climático a través de un consumo responsable?

Consum

Que la sostenibilidad sea una realidad tangible en nuestra sociedad implica un cambio en todos los ámbitos de nuestra vida. La manera en la que nos relacionamos con el entorno, cómo nos movemos o cómo consumimos, afecta notablemente al medioambiente. El cambio climático es un hecho indiscutible que, entre todos, debemos hacer frente. De hecho, si echamos la vista atrás nos daremos cuenta de que la forma de consumir que tenían nuestros antepasados es completamente diferente a la que tenemos hoy en día.

Según el último informe del IPCC, el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático de la ONU, solo el desarrollo sostenible permitirá frenar el calentamiento global. Para conseguirlo, uno de los puntos esenciales será nuestra relación con el consumo.

¿Cómo afecta nuestro consumo al cambio climático?

El proceso de consumo conlleva un proceso previo de producción; ya sean alimentos, productos, etc. Todo ello genera emisiones de efecto invernadero que, desde la perspectiva de consumo, es lo que conocemos como “huella de carbono”. Por explicarlo de un modo que se entienda, es la marca que, sobre el medioambiente y el entorno, deja cada actividad o producto. De ahí, la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo. Cuanto más consumimos, más consecuencias negativas para el medioambiente. 

Un consumo responsable beneficia también a la preservación de la biodiversidad. Terminar con el ciclo de “usar y tirar” contribuye a que los procesos de producción sean más lentos y se utilicen menos recursos naturales, fomentando así su regeneración progresiva. Al final, no se trata solo de reducir el consumo, sino de reflexionar sobre la forma en la que consumimos.

Consejos para lograr un consumo responsable

Utiliza el transporte público. Es un clásico, pero utilizar los medios de transporte públicos ayuda, y mucho, a luchar contra el cambio climático. Si las distancias son cortas, ¡no lo dudes y ve caminando!

Visita los mercados locales. Cerca de tu vivienda podrás encontrar tiendas locales o mercados tradicionales donde hacer la compra. El comercio de cercanía evita grandes impactos al medioambiente causados por el transporte y la distribución. Seguro que encontrarás alimentos más frescos y sostenibles. Con este hábito también apoyarás al pequeño comercio y participarás en el crecimiento económico de tu entorno.

Apuesta por marcas responsables. Infórmate sobre las marcas y comprueba que sus valores coinciden con los tuyos. Apoyar a modelos de negocio éticos con sus trabajadores, respetuosos con los derechos humanos y responsables en el desarrollo de su actividad, es fundamental para alcanzar y ayudar a colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión social. (Puedes encontrar aquí los Valores de Viesgo)

Reduce, reutiliza y recicla. Seguro que conoces la regla de las 3R, pero es básica para  cuidar del medioambiente y define claramente una forma eficiente de consumir. Como hemos mencionado antes, no se trata solo de reducir, sino de pensar, reflexionar y ser creativo. ¿Ya no quieres algo? ¡Reutilízalo o véndelo!