Antoñanzas reclama un plan de inversiones en resiliencia en redes frente al cambio climático

2 septiembre, 2020
  • En el curso se destacó la resiliencia y robustez del sector energético durante la pandemia y las nuevas oportunidades que esta conlleva para reforzar procesos
  • Viesgo y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo reunieron a representantes institucionales y empresariales en torno al papel del sector energético ante la crisis del COVID-19

Bajo el título «El Sector Energético ante la crisis del COVID-19. Hacia la sostenibilidad y la transición energética», Viesgo ha organizado el día 2 de septiembre un curso de verano en el marco de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander que ha girado en torno a los principales retos que se le presentan a la industria energética nacional y europea en los próximos años.

Sesión de apertura

Durante la jornada inaugural, todos los ponentes coincidieron en destacar el peso y robustez que ha demostrado el sector energético nacional en tiempos de incertidumbre. El presidente de Viesgo, Miguel Antoñanzas, explicó que la industria energética está llamada a convertirse en una de las claves fundamentales de una Europa más competitiva, más justa y sostenible, si bien, considera todavía imprescindible un esfuerzo extra por parte de la Administración para poner en marcha un plan de inversión en redes de distribución eléctrica que apoye las necesidades de la economía local y ayude a hacer frente al gran reto del cambio climático.

A juicio de Antoñanzas, las empresas energéticas en España están jugando ya un papel muy relevante para contribuir a la reactivación económica del país, articulando su estrategia sobre tres ejes fundamentales: la transición energética, la resiliencia frente al cambio climático y el reto demográfico.

La Secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, alabó por su parte el excelente trabajo desempeñado por el sector durante los tiempos duros de la pandemia, mostrando su satisfacción con la fuerza de todos los vectores de la industria energética capaz de garantizar un servicio tan esencial. Llevamos trabajando mucho tiempo en un marco normativo estable, que ha sido reconocido por la sociedad española y también en Europa como esencial para la reactivación económica, aseguró.

A la jornada de inicio del curso también asistió el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que en línea con el resto de ponentes, destacó el valor que tiene para los ciudadanos un sector tan estratégico como el energético que, en su opinión, ha salido muy reforzado del impacto de la pandemia.

Para cerrar la primera sesión de bienvenida, el consejero de la CNMC, Mariano Bacigalupo, puso énfasis en el aspecto regulatorio, recordando que con el inicio del curso parlamentario se volverá a activar el proyecto de ley de transición energética con la introducción de un nuevo régimen retributivo del sector eléctrico como una de las medidas que se hacen más urgentes.

Nuevas oportunidades y aspectos regulatorios, en el centro del debate

La mayor parte de los ponentes y participantes coincidieron en destacar el excelente comportamiento que ha demostrado el sector energético en plena pandemia, saliendo aún más reforzado.

En la segunda mesa, formada por representantes de KPMG, Viesgo y la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), se destacó el fuerte interés que sigue habiendo en España por las energías renovables. A juicio de los ponentes, existen motivos para el optimismo, si bien es necesario un entorno de colaboración, rapidez y flexibilidad para poder dar respuesta a las exigencias de cada escenario. Además, según apuntaron los expertos, el sector saldrá reforzado de esta crisis.

La sostenibilidad y nuevas oportunidades del sector hacia un entorno más verde centró también gran parte del debate durante la jornada. Representantes de diferentes asociaciones y de empresas del sector como EY, AELEC y la Fundación Empresa & Clima deliberaron sobre la aceleración y el interés en los enfoques más sociales y medioambientales de las futuras estrategias empresariales. Todos coincidieron en destacar que tras la etapa COVID aparecerán un gran número de inversores internacionales interesados en nuevas oportunidades relacionadas con la rentabilidad de las renovables y en el papel fundamental que tendrá el sector eléctrico en la reconstrucción económica.

La jornada también contó con la visión de algunos representantes del ámbito político como Ciudadanos, ERC, PP, PSOE, Unidas Podemos y Vox. Para todos ellos, la pandemia ha supuesto una amenaza para la práctica totalidad de los ámbitos económicos, pero en el sector eléctrico se ha convertido en una oportunidad para reforzar procesos. El reto que afrontamos no solo es del sector energético, sino que implica a la sociedad en general para hacer frente al desafío en un plazo razonable.

Otro de los aspectos tratados fue la necesidad de asegurar la flexibilidad a nivel regulatorio para aumentar las licencias en relación con las renovables y tener presente que para afrontar un modelo de descarbonización conviene asegurar una neutralidad tecnológica.

Conclusiones

Para la clausura, Francisco Martín, Consejero de Innovación, Industria, Transporte y Comercio del Gobierno de Cantabria, destacó en la clausura del seminario que el gran reto de la industria para los próximos años está en la distribución energética. A su juicio, la red de distribución es quien hace posible un cambio en la movilidad para la que se necesita que sea lo suficientemente robusta.

«Democratizar la energía tiene que ver con una red de distribución solvente. Si queremos que los españoles tengamos la posibilidad de ser microgeneradores eléctricos y que la movilidad se electrifique necesitamos una red de distribución lo suficientemente inteligente», apostilló.