Uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos en los próximos años es la electrificación de la economía. En el marco de la transición energética en que nos encontramos se está produciendo un proceso de descarbonización de la economía y su posterior electrificación.

En este sentido, la electrificación consiste en sustituir los combustibles fósiles por electricidad en todos los sectores, entre los que se encuentran los transportes, la industria o la edificación. Bajo un objetivo común y siguiendo la hoja de ruta de la Agenda 2030 por el desarrollo sostenible, las empresas y los agentes económicos trabajan para combatir el cambio climático y proteger el medioambiente, impulsando nuevas formas de generar y distribuir la energía.

Movilidad eléctrica y descarbonización para impulsar la electrificación

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que se emiten a la atmosfera es uno de los principales objetivos en la lucha contra el cambio climático y la contaminación. Es necesario apostar por una generación de energía limpia, eficiente y sostenible. Con este objetivo, se está llevando a cabo un proceso de descarbonización donde se priorizan las energías alternativas no contaminantes.

Del mismo modo, elegir nuevas formas para desplazarse es vital para frenar la contaminación y el deterioro del ecosistema. La movilidad eléctrica ya es una realidad en las ciudades sostenibles e inteligentes, donde se apuesta cada vez más por incentivar los vehículos eléctricos y se ponen en marcha nuevos puntos de recarga fomentando, así, una economía circular verde.

Todo ello es posible gracias a la innovación y la digitalización.  Ambos conceptos son indispensables para modernizar la red de distribución hacia modelos energéticos sostenibles.

Viesgo, agente activo en la transición energética

Como compañía responsable, en Viesgo somos parte activa de la electrificación de la economía y nos posicionamos como palanca de cambio en este proceso de transición energética en el que nos encontramos.

De este modo, apostamos por las redes de distribución inteligentes que mejoran la eficiencia y el uso de la electricidad de una forma más segura, fiable y de calidad. Al mismo tiempo, hemos desplegado un Plan de Movilidad, donde más de un tercio de nuestra flota de vehículos es eléctrica. Adicionalmente, nuestros centros de trabajo cuentan con puntos de recarga rápidos y semi rápidos que se suman a nuestra apuesta por la movilidad eléctrica.